Mi cabeza está hecha un lío. Todo lo que acabo de ver me supera. Mis dedos tiemblan sobre el teclado de la laptop que me prestó mi amigo Gerónimo, y que ahora tiene la pantalla negra tras haberse reproducido todo el clip. Minimizo el reproductor y observo que los archivos descomprimidos siguen en la misma carpeta. Tampoco podía esperar a que desaparecieran después de visualizarlos. Y aunque me duele todo esto que estoy viendo, me reconforta pensar que podría ver una luz al fondo del túnel. Recuerdo la ley Olimpia implementada en México; que no es otra cosa que un conjunto de reformas legales encaminadas a definir, prevenir y castigar la violencia digital y los delitos contra la intimidad s****l cometidos a través de medios telemáticos, sin el consentimiento de la víctima, sea hombre o mu

