Y los chillidos y vaivenes que comienzan justo ahora son de película erótica, más que porno, porque durante la cópula ella enreda sus piernas en las caderas del pobre imbécil, y luego ambos se besan, se acarician, se aman… se adoran, todo transcurre con verdadera pasión. En cambio, cuando hay un corte de cámara e inicia otra escena, aparece el mismo pobre imbécil follándose con desespero a la pelirroja, quien berrea y grita palabras altisonantes una y otra vez mientras es embestida en repetidas ocasionas. “HAh” “Ufff” “¡Haaah!” Las posturas y los gritos son variados. De pronto hay cortes en el video y las posiciones cambian en la nueva imagen. También los gritos, chillidos y el sórdido sonido de los muelles de la cama sacudiéndose sobre el lugar parecían tener diferente entonación, incl

