Narra: Roger. Estaba en el hospital, sentado con la cabeza gacha, mientras lágrimas resbalaban por mis mejillas, no, tu no te puedes ir de mi lado; era el único pensamiento que ocupaba mi mente. April había tenido una recaída y tenían que extraer el tumor, para ello se debía taladrar su cráneo, según los doctores; era una operación de alto riesgo, y había muy pocas probabilidades de que saliera con vida, el tumor se había extendido más y más, así que sólo estábamos rezando para que todo saliera bien. Emma me había mandado mensaje para ver cómo estaba, le comenté la situación en la que se encontraba April, insistió en que vendría al hospital para hacerme compañía pero yo me negué rotundamente; no quería que ella se relacionara con este mundo de sufrimiento y muerte. Martha estaba de

