Narra: Roger. El día de la consulta con el médico había llegado y, con ella; ir solo, mis padres tenían cosas que hacer en la empresa y por ello no pudieron acompañarme. Tenia la esperanza de que el Real ganara para que Emma me hiciera compañía, pero no, tenía que ganar el Barcelona. Entré al hospital Dignity Health-California Hospital Medical Center, y la recepcionista, una señora de cincuenta años me recibió. — Hola, Martha— saludé. — Oh, hola Roger, que bueno verte por aquí, y dime; ¿cómo has estado?— preguntó, con una sonrisa. — Pues muy bien, ¿y tu que tal? — Estoy bien, Roger, ¿qué te trae por aquí? — Hoy es mi cita con el doctor Díaz. — ¡Ah! Es verdad, hoy es siete, deja reviso su agenda, ¿vale? — Vale, gracias. Martha comenzó a teclear en su computadora a una veloc

