Ansío tanto la muerte, porque sé que con ella se termina este dolor. Por qué la muerte es lo único que puede hacer que de nuevo estés entre mis brazos. Por qué la muerte me seduce con una sonrisa tan parecida a la tuya que estando al filo me siento feliz. Zack Estamos en Peterborough, exactamente en la estación de trenes. La señal proviene de este lugar, no obstante, el camino al que nos dirige termina en un muro. Estamos seguros de que hay un acceso secreto, pero tampoco podemos derrumbar ninguna de esas paredes sin llamar la atención de las personas, además de que eso sería poner en sobre aviso a quien sea que tiene a Sasha. —¿Amigos o enemigos? —Volteamos al oír la voz de una mujer a nuestras espaldas. —Eso depende de ti —contesto. —En ese caso, yo no tengo intenciones de extermina

