Nunca te olvide y estoy segura de que tú no me olvidaste, pero ahora tengo que irme y dejarte aunque muera por estar entre tus brazos. Te estaré esperando ese infierno reservado en el que mi condena será no volver a besarte. Sasha Finalmente me detengo, caigo boca abajo y me golpeo con el piso que me sostiene. ¿Un piso? Me pongo de pie y para mi sorpresa ya no soy un código, sino que he recuperado mi cuerpo, miro alrededor y el espacio que parecía infinito y oscuro, ahora está limitado por paredes, aunque continúa siendo sombrío y frío. El lugar me parece familiar, es como si hubiese estado aquí antes. ¿Me habrá sacado de la red? En una de las paredes hay tiradores de cajones, me acerco y tiro de uno para mirar en su interior, sin embargo, al hacerlo me doy cuenta de que son los recu

