Cuabi no solo había logrado reunir en su espada toda las esencias de los muertos, que fueron atraído por su Odio incontenible cuando toda esa Energía hacia esa espada que empuñaba.
Cuabi no se imaginaba cuánto poder poseía al sostener esa Espada. Cuabi a analizó todo el lugar, vigilo con mucha calma como cuando un cazador asecha a su presa. miraba y analizaba cada movimiento, cada espacio, cada posible oportunidad para atacar.
Cuabi había entendido que el verdadero problema era aquel monstruo y con un pensamiento noble pensaba que si eliminaba ese problema, todo cambiaría para esos jóvenes que en este punto ya no eran unos asesinos, si no unos afligidos y oprimidos por un monstruo maligno. La misión de Cuabi era liberarlos de las garras de esa malvado y desagradable monstruo.
CUABI miro y analizo por días el lugar y la situación hasta que encontró un punto y un momento para atacar.
El monstruo estaba solo, sus esclavos se habían ido, solo estaba el monstruo y CUABI.
Una batalla sin comparación se aproximaba, es la primera vez que CUABI será Cazador evitando ser el, la presa.
Frente a frente , monstruo contra humano, la bondad contra la maldad, una gran Luz fortalecidas por un gran Odio que el no quería y tampoco busco, pero estaba en el.
Un monstruo único, literalmente nunca había visto uno CUABI, bello daba miedo, un aspecto tenebroso, feo y asqueroso, CUABI sin miedo se lanzo con su espada con intención de arrebatarle la vida.
La pelea comenzó, los golpes sonaban fuertemente, los brazos del monstruo eran como de hierro, la espada no le hacía nada, ni un corte siquiera.
CUABI estaba firme, su convicción era grande y la pelea se largo más de lo esperado.
CUABI no se había dado cuenta, pero el Odia que le permitió absorber el auto de los suyos en la espada, también absorbió las habilidades de pelea de todos los cazadores de su Aldea.
Cómo un joven de 13 años, pelearia mano mano contra un monstruo que ha existido por Cientos de miles de quien sabe cuántos años, pero ay estaba CUABI peleando mano a mano sin retroceder, con tanta habilidad que cualquiera que lo viera, dudaría que ese era CUABI.
CUABI a atacaba y se defendía, todo era un tome y dame pero CUABI estaba perdiendo, aunque en poder y habilidad estaban iguales, CUABI era solo un joven y su cuerpo estaba empezando a cansar y la espada empezó a sentirla más pesada que antes.
El monstruo con sed de sangre, no descansaba de atacar a CUABI, parece segado por la sangre mientras CUABI se agota cada vez más.
Llegó un punto en que CUABI ya no podía sostener la espada con la misma fuerza y decidió dar un último ataque, está vez dirigió su espada hacia el cuello del monstruo con tanta furia que la espada traspaso la piel dura del monstruo consiguiendo vencer al monstruo.
Mientras CUABI se reía por haber podido vengar a los suyos , la espada la descanso en el suelo mientras el se dejo caer al suelo para descansar.
El tiempo pasa CUABI ya se sentía mucho mejor del cansancio, solo estaba esperando a que llegarán los jóvenes para darles las buenas nuevas pero lo que ocurrió El no se lo esperaba.
CUABI empezó a escuchar ruidos, señal de que habían llegado, Cuando los vio les empezó a señalar que su verdugo ya no los obligaría a matar a nadie más, nunca más, mientras eso los jóvenes con una mirada de maldad empezaron a rodear a CUABI.
CUABI trato de hablar con ellos hasta que entendió que esos jóvenes ya no razonaban por si mismos y toma la decisión con su espada en mano de acabar con el mal.
Saliendo el sol, Cuabi IVA saliendo de esa cueva todo ensangrentado, se dió la vuelta y miro aquella montaña por última vez y siguió caminando , camino y camino hasta que llegó a un pueblo y le ofrecieron limpiar sus heridas.
El tiempo paso y CUABI creció, se volvió en el mejor guerrero de esa Aldea , cuido y protegido a cada uno de ellos como si fueran su propia familia.
Moraleja: El Odio es una emoción de
doble filo, pero si llegamos a
odiar, algo con tanta
intensidad, que sea para
crecer como persona, para
no ser ni hacer, el mismo ni lo mismo
que nos hizo sentir odio alguna vez.