YongHwa tomo la cintura del grisáceo cuando éste se tambaleo. - ¿Estás bien? —Pregunto. DongHae abrió la boca sin embargo otra voz fue la que se escuchó. - ¡No toques a mi esposo, imbécil! - Ambos miraron al pelinegro que se encontraron a unos pasos de distancia. DongHae tomo las manos de YongHwa y las coloco en su cintura. - Estoy mareado —Le susurro, y no era del todo mentira podía sentir aún como el suelo se movía. - ¡Te dije que no lo tocaras! - HyukJae los aparto poniéndose frente a Hae, YongHwa fruncio el ceño. - ¡Solo lo estoy ayudando! - - No necesita de tu ayuda —El pelinegro le contesto —... para eso me tiene a mi que soy su marido - - Pues no sirves para nada —DongHae se soltó y fue junto a YongHwa de nuevo - hace tan solo unos minutos habías dicho que era solo un erro

