Massimo.- Sí había llegado a pensar que el anterior viaje en coche era tedioso y desagradable, es evidente qué no había vivido lo insoportable qué era tener qué estar en un autobús. Sí, exactamente, he conservado mi paciencia, mi posición, mi fuerza de voluntad en este lugar, para poder llegar finalmente a San Simignano. Todo lo qué he vivido hasta ahora soló me hace entender qué esto es solo el comienzo de cinco largos meses de decadencia qué debo vivir, y es que cada segundo qué pasa odio mucho más la ultima voluntad de Leonardo D'Angelo, intento entender cual es la verdadera razón oculta tras tal sufrimiento y humillación a mi persona. No lo odiaba, él siempre fue mi heroé, mi mayor deseo siempre ha sido ser tal como él solia ser, perfecto, sin mancha, con un nombre qué le permitía hac

