Capítulo 6, Tengo los mismos derechos

1303 Words
Luego de hablar por largo rato, se despidieron cada quien se fue a su habitación a Nicolas le dolía el trasero de pasar tanto tiempo sentado. antes de acostarse hizo un poco de ejercicio en su habitación y luego se acostó recordando la última conversación con Aurora. por la mañana despertó con la alarma de su teléfono se duchó y vistió con traje, este dia iria a su empresa a supervisar algunas cosas la constructora Nicfer C.A, tenía poco de cuatro años en el mundo de la construcción, pero tenía fuertes recomendaciones, se estaba dando a conocer poco a poco, dejando de segunda opción a las constructoras Brown. sale de la habitación caminando acomodando los gemelos de su camisa, cuando intento seguir caminando hacia la cocina escucha la voz de Aurora y cae en cuenta que no está solo y se regresa prácticamente corriendo a su habitación y se lanza rápidamente en su silla justo a tiempo, para cuando Aurora tocó la puerta. —¡Adelante! —Nicolas me iré a las entrevistas—hablo desde la puerta de la habitación— dejé preparado tu desayuno y almuerzo, buen provecho y si necesitas ayuda no dudes en avisarme— le informó desde la puerta. Nicolas respondió con un gracias y luego respiró profundo, se había salvado de que ella lo descubriera, al escuchar la puerta cerrarse pudo respirar nuevamente. Se levantó de su silla y fue hasta la cocina, Aurora le había dejado su comida servida, le pareció delicioso y comenzó a comer. Justo en el momento que se había llevado un bocado a su boca suena el timbre y el casi se ahoga con el trozo de comida en su boca y corría de lado a lado, tratando de alinear lo que debía hacer. No encontraba que hacer primero si seguir comiendo sentado o correr para buscar la silla nuevamente. Creyó que la chica había olvidado algo, así que corrió nuevamente a la habitación y buscó la silla de ruedas y luego fue lo más rápido que pudo para abrir la puerta, ya que insistían mucho con el timbre.Abrio la puerta de golpe y sorpresa. —¿Qué pasa contigo? —dijo Fermín entrando al apartamento—te estas tomando muy en serio lo de ser paralítico, tardas una eternidad en abrir la puerta. Nicolas comenzó a toser, se levantó de la silla y caminó hasta la cocina para tomar un poco de agua. —Creí que era Aurora—daba golpes en su pecho— que había olvidado algo—tomaba un trago de agua por cada palabra que decía—y tuve que correr a la habitación a buscar la silla. Fermin se carcajeó y luego tomó un trozo de pan y comenzó a comer también. —¡Mmm te quedó bueno el desayuno! —Lo hizo Aurora, también dejó el almuerzo. —¡Vaya, vaya!, toda una esposa eficiente y ¿A dónde fue? —Salió a algunas entrevistas de trabajo. —¿Dejarás que tu esposa trabaje? —¿Por qué no? además es profesional, no la voy a reprimir, más bien me agrada la idea de que pueda ejercer su carrera. —Bueno si me parece bien, luego seguimos hablando de esto amigo es hora de irnos, la empresa te espera. Nicolas y Fermín salieron juntos rumbo al corporativo, él quería estar al tanto de todo de su empresa, pero también quería visitar a su hermano y seguir con el plan de que le dieran su parte y cargo en la empresa familiar. Al llegar a la empresa se reúne con su gente, tenían planeado un nuevo proyecto, se trataba de un conjunto residencial en una zona de bajo estatus, la mayoría de las empresas lo habían rechazado, por no estar en una buena zona, sin embargo Nicolás mandó a estudiar a detalle, le parecía buena idea aunque también veía un poco mal la ubicación, sin embargo estudiaría bien el proyecto. Mientras él seguía en reunión, Aurora estaba en espera de su entrevista, ella tenía un buen currículo, solo que no tenía experiencia y la mayoría de estas empresas prefieren que tengan algún recorrido en este campo, para poder contratar. Llegó el turno de Aurora junto con otra chica. Ambas pasaron a ser entrevistadas y aunque ninguna de las dos tenía experiencia, la otra chica andaba con mini falda y descaradamente se le insinuó al jefe de recursos humanos, quien reía de manera nerviosa mientras aflojaba un poco su corbata, era un hombre de unos cincuenta años. El hombre recibió el currículo de la muchacha y cuando Aurora fue a entregar el de ella le dijo. —No, no señorita ya escogí la que necesitaba. —¡Pero usted ni siquiera ha visto mi currículo!—reclamo Aurora. —No es necesario señorita, ya le dije escogí a ella, así que usted puede salir, muchas gracias por haber venido. Aurora era muy pasiva, pero odiaba las injusticias y lo que estaban haciendo con ella en ese momento la fastidió y se levantó de la silla y le dijo al hombre. —¿Cómo es posible que no se me dé la oportunidad? tengo los mismos derechos que los demás. Solo por qué ella le está coqueteando, que falta de profesionalismo —No seas envidiosa si no te aceptaron es tu problema, deja de fastidiar—dijo la chica con ínfulas de superioridad. —Pues no me parece y voy a pedir audiencia con el CEO de esta empresa, por qué tiene personas con doble moral trabajando aquí. Justo en ese momento entra Fermín y Nicolás venía detrás de él. Ellos querían supervisar, cómo iban las entrevistas. Cuando Fermín vio a Aurora se detuvo de golpe y Nicolás chocó contra la espalda. —¡Aurora! —usó un tono de voz alto y Nicolás escuchó y se alertó. Se fue corriendo al ascensor y bajó hasta el estacionamiento sacó la silla de ruedas del auto, se sentó en ella y se dirigió nuevamente a la oficina. Mientras él hacía eso, Aurora estaba sorprendida de volverse a encontrar con Fermín. —Cuéntame ¿qué haces aquí?—preguntó Fermín. —Vine a la entrevista, pero claramente está empresa se deja llevar por el físico y por mujeres descaradas—hizo hincapié en la última palabra—este señor ni siquiera vio mi currículo y descaradamente la aceptó a ella. —¿Señor Fermín Fuenmayor, usted conoce a la señorita? —Si, si, ella es la esposa de mi amigo. En ese momento llegó Nicolás y cuando Aurora lo vió se sorprendió aún más y se acercó a él. —Nico ¿estás bien?, ¿Qué haces aquí? —Hola, si, si, estoy bien, ¿tu venías para esta empresa?, fui un tonto por no preguntarte. Fermín intervino. —Si, venía a la entrevista, pero no dejaron siquiera entregar su currículo. —¡Pero tu eres el jefe haz algo!—dijo Nicolás mirándolo con ojos de loco. —¡Ah! ¿Qué? yo soy el jefe—señalandose a si mismo— ah si, si, yo soy el jefe, así que exijo revise el currículo de la señorita Aurora. —¿Tú también eres el jefe de esta empresa? que casualidad—comentó Aurora. —Claro, claro—aclaro su garganta—¡ehm! —Si Fermín es un hombre muy adinerado y un empresario de primera—dijo Nicolás para terminar de convencer a la chica. —Estupendo, pero no quiero que me den trabajo solo por conocerte Fermin, quiero que vean mi currículo y si de verdad cumplo con el perfil de este empleo. Nicolas sabía que si, pero ya no intervino más y dejo que todo fluyera como ella quería, el jefe de RRHH revisó y dio el visto bueno dejándola a ella con el empleo.///
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD