+IVANNA REAL+ Estoy con el celular en la mano, apretándolo tanto que siento que me voy a romper las uñas contra la pantalla. —Contesta, maldita sea… —murmuro, caminando en círculos como una leona enjaulada. Mauricio no me contesta. Y mi hermana, ¡esa estúpida!, tampoco. ¿Qué se creen? ¿Que pueden dejarme hablando sola? El corazón me late rápido, y no sé si es por la rabia o por esa desesperación que me sube por la garganta. Después de enterarme que la habían despedido… bueno, sabía. Sí, lo sabía, y no es que me haga la santa, la verdad es que: yo lo quería, lo deseaba, lo planeé. Pero ahora que pasó, ahora que la echaron, me corre por dentro algo que ni yo entiendo. ¿Preocupación? ¿Celos? ¿Miedo de perder el control? No sé. Solo sé que necesito hablar con Mauricio ya. Es que tengo mie

