+IVANNA LA REAL+ Me quedé de pie, mirándome al espejo como si fuera mi enemigo. ¡No sé cuanto tiempo llevo así! No sé cuantas veces he regresado a verme al espejo! Esa cara que tenía enfrente no era la mía, ¡no podía ser la mía! Los ojos inyectados en sangre, el rímel corrido como si fuera una película de terror barata, el cabello hecho un nido, y la boca torcida en una sonrisa que daba miedo. —Mírate… —me dije en voz alta, arqueando una ceja como si hablara con otra persona—. La hermana perfecta, la secretaria brillante, la que tenía todo controlado… ¡JA, JA, JA! —reí tan fuerte que me atraganté y tosí. Di un golpe en el lavamanos y el ruido resonó en todo el baño. Sentí un poder extraño en ese estruendo, como si el mármol tuviera la culpa de mi desgracia. —¡Mauricio! —escupí su nom

