¡Quiere que sea spía!

1122 Words

+++++ Después de tanto drama con la maldita cafetera, ¡al fin! Ella se termina el café. No sé cómo lo hizo, porque yo juro que sabía más a agua de calcetín que a café, pero la mujer lo bebió con tanta elegancia que por un momento pensé: “¿Será que también actúa? ¿O es masoquista?”. Porque nadie, y repito, nadie, se toma eso sin hacer una mueca. Al final, ahí estamos, las dos sentadas en los sillones del área de descanso. Yo con las manos todavía temblorosas como si hubiera desarmado una bomba nuclear, y ella… ella tranquila, con las piernas cruzadas, mirándome como si yo fuera un programa de televisión. Y suelta, como quien lanza una piedra al agua: —¿Sabes? He venido una que otra vez aquí y jamás me habían tratado con tanta amabilidad. Yo frunzo el ceño. Claro, ¿amable yo? ¡Ja! Si su

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD