La casa del ogro

1213 Words

—Vamos —dice con ese tono de orden militar—, me encargaré de que sus cosas lleguen. —¿Dónde? —pregunto, ya oliéndome la trampa. —Vamos… —¡Nooo! —levanto la mano como si pudiera detener el planeta—. Eso sí no. No quiero que me tenga lástima. Y menos vivir con usted. Sus ojos se entrecierran apenas. —¿Tiene de otra? No es que le esté rogando. Piénselo bien. Luego busca algo donde pueda vivir y pagar. Me muerdo la lengua tan fuerte que casi me tatúo los dientes. Porque sé que tiene razón… pero decirle que tiene razón sería como regalarle un trofeo. Genial. Ya será de noche, y no hay tren para irme a mi pueblo, ni avión, ni carro, ni alfombra voladora. Nada preparado. —Está bien… lo siento, pero es que… —Me rindo a medias, con esa voz que suena como si me estuvieran obligando a comer br

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD