-Punto de vista de Nicolás- Desde el momento que había visto a Victoria la había considerado absolutamente hipnotizante, pero embarazada… era casi ridículo cuan hermosa resultaba. Y no era el único que lo creía. Atraía miradas como si se tratase de un imán y no de una mujer. Todas las personas, sin importar el sexo, la miraban con cierta admiración. Tenía sentido, Victoria tenía un brillo… especial. Caminé por la sala de conferencias, escuchando las voces de los abogados. Sinceramente no les estaba prestando atención. No cuando sabía que Victoria estaba dando vueltas por el edificio, embarazada, con los zapatos altos de mierda. Todavía se negaba a estar completamente cómoda, como lo hubiese estado descansando en el d

