Narra Joshua. Llevo menos de doce horas en este país, pero las he disfrutado mucho, mis amigos tienen unas novias —si, eso para mí incluye a Claudia cómo no la novia de Gonzo— increíbles, son carismáticas y me han dicho que tienen un almacén dónde puedo encontrar de todo un poco y que en definitiva tengo que ir. Y por supuesto que iré. Me han hecho sentir como en casa desde que llegué, se han esforzado en ver que yo esté a gusto en casa de Elena e incluso me ofrecieron una habitación para descansar mientras llegaba la noche para ir a casa de Gonzo, me negué a lo primero y terminé jugando a los carritos con Juan David. —Él es muy confianzudo —me dijo Elena —, cuando menos lo esperes ya va a estar trepándote y exigiendo que lo lleves a caballito como si fuera un rey. Y yo ni siquier

