Pablo estaba muy feliz con la bella asistente de la señora Dublain, la joven era una encantadora muchacha que tenía una platica sencilla y agradable, que le había agradado mucho a su madre y a sus primas. Nuria había llamado mucho la atención de varios hombres durante la fiesta, en especial la atención de Darwin el primo del esposo de su jefa. Darwin estaba fascinado con la muchacha, su encanto lo cautivó y su actitud tan agradable lo había hecho pensar en Nuria de forma romántica. Pero Pablo le había robado el aliento a la joven asistente de señora Dublain. La noche que había pasado con Pablo había sido maravillosa, la forma en como se habían amado la había hecho sentirse muy especial, se levantó de la cama muy contenta con una canción en su cabeza que la hacía bailar. Nuria

