La vida de Andrea y de Charlie había cambiado completamente de dirección, después de todos los errores que habían cometido como individuos y que habían cometido como pareja, la vida les daba otra oportunidad para enderezar sus vidas. Ellos se habían casado de nuevo y ahora la frívola y calculadora de Andrea se había convertido en una mejor versión de sí misma. Los golpes de la vida habían destruido su orgullo y la habían postrado en el suelo. Andrea Collins ya no era aquella mujer capaz de todo para alcanzar lo que se proponía, ella había cambiado tanto que ella misma no podía creer ser la misma mujer que veía en el espejo cada mañana. Se había convertido en la madre del hijo de su ex amiga Estela y de su esposo Charlie. Eso tiempo atrás habría sido imposible. Se había convertido

