DESTINO - Capítulo 6

924 Words
Él, La llamó temprano y le propuso que fueran a visitar a sus padres en la tarde, ella estuvo de acuerdo, solo quedaban tres días para que  regresara a su trabajo. Ella llevó unas flores, fue bien recibida, el papá más amable que la mamá, hablaron de todo un poco, tomaron un té y se despidieron. Al papá le pareció una buena chica, inteligente y seria, a la mamá no le molestó, pero no sabía que tanto encajaría en la vida de su hijo. Decidieron pasar el resto del tiempo en el apartamento de ella, así comerían algo y verían alguna película. El apartamento, Se encontraba en una buena zona, estaba bien decorado, era bastante cómodo, pero ella no pasaba mucho tiempo allí, debido a sus múltiples compromisos. Prepararon unos  espaguetis  a la  Napolitana, cocinaron, entre risas y cariños; trataron de ver algo en la televisión, pero, su conversación les hacía perder el hilo, él al verla un poco cansada, decidió retirarse. Se despidieron, más cómplices que nunca, había crecido  la confianza entre los dos, cada vez, se sentían más unidos y cómodos estando juntos. Al siguiente día, ella lo llamó temprano, le dio los buenos días, y le dijo que estaría en una reunión, pero que lo iba a pensar todo el tiempo, él rio, y le contestó que él no tenía que hacerlo, porque ella estaba siempre dentro de su corazón. Él llamó a su trabajo, pensando en que podría aplazar unos días más su regreso, pero le informaron, de unos pormenores que se habían presentado, lo cual no se lo permitía, así que confirmó su vuelo para la primera fecha en dos días. Todo se complicó y fue imposible que se encontraran, ella le preguntó si podía ir a comer donde su madre el día siguiente, y él aceptó.  Al llegar a la casa de la mamá, los estaban esperando, su hermano y su cuñada también, fue bien recibido, el hermano como siempre bromista, la esposa querida, muy interesada en el yoga, le preguntó varias cosas al respecto, pues siempre había querido practicarlo, pero su trabajo y compromisos se lo habían impedido. Quería aclarar una duda, si se decía, el yoga o la yoga, él le respondió, que normalmente se usa (el) el yoga, pero que muchas personas al referirse a la práctica en sí, utilizan el artículo (la) la yoga; les explicó que “más que un deporte, es una disciplina en la que además de trabajar el cuerpo se trabaja la mente; se basa en la práctica de los asanas, diferentes posturas armonizadas, junto con la meditación y la respiración”, “existen más de cien tipos de yoga, es lo que se llama, las nueve ramas del árbol del yoga, las más conocidas y que se practican son: Bhakti Yoga, el Hatha Yoga, el Japa Yoga, el Raja Yoga y el Yoga Bikram”; todos estaban muy concentrados en cada una de sus palabras, en verdad era una disciplina muy saludable e interesante. Se despidieron efusivamente, él los invitó al país donde se encontraba radicado, les ofreció su casa, ellos le desearon un feliz viaje. Sin duda, era una persona muy especial, su mamá pensó que quizá, podría ser el ancla que su hija necesitaba, a leguas se percibía el gran amor que ese hombre sentía por ella, y eso le daba tranquilidad. Él le propuso que fueran a su apartamento para que lo conociera, era un aparta-estudio, no había muchos muebles, muy sencillo, pero bonito, tomaron un té y oyeron música, hablaron sobre sus historias de vida, sus experiencias, sus antiguas parejas, sus familias. Se besaron, su amor manifestó toda su dulzura y pasión, no se encontraron dos cuerpos, se encontraron dos almas, que se fundieron en el dulce, hermoso e idílico clímax del amor, esa indescriptible magia, que solo la pueden hacer vibrar, dos seres profundamente enamorados. El delicioso aroma a café la despertó, él no estaba allí, se levantó y vio, lo que para ella fue,  un hermoso espectáculo, él se encontraba con el dorso descubierto, sentado en posición de loto, meditando, se quedó contemplándolo, por un rato, su cuerpo mostraba los años de práctica del yoga, trató de no hacer ruido, pero él la sintió y lentamente se levantó, la abrazó, y fueron hacia la cocina, ella degustó una deliciosa taza de aromático café y él un zumo con frutas y verduras. Él debía pasar a casa de sus padres a despedirse, y ella quería ir a su apartamento a cambiarse, quedaron de encontrarse en la tarde, para ir al aeropuerto. Llegó justo a la hora en que debía hacer su cheking, él le dijo que le encantaría que pudiera ir a verlo, esperaba que pudiera hacerlo pronto, ella pensó en sus vacaciones, pero la fecha para poderlas tomar era un poco lejana, entonces tal vez pediría una licencia; anunciaron el vuelo, fue diferente a la última vez que había viajado en la que partió triste por no haberla podido contactar antes, ahora sentía nostalgia de tener que dejarla, pero feliz porque el futuro le sonreía, al haber encontrado una mujer como ella, se besaron, él se alejó con su equipaje de mano. Ella se quedó mirándolo, con una sensación extraña, de un triste vacío, pero con la ilusión de haber conocido su otra mitad y con la esperanza de que pronto se reencontrarían. Él volteó  y le mandó un beso con la mano, ella respondió de la misma forma, los dos hubieran querido correr a abrazarse, pero... Así son las despedidas.
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