Él, a pesar de estar tan ocupado, le pareció que el día andaba lentamente, no hallaba la hora de encontrarse con ella, finalmente, la llamó y quedó de recogerla en su apartamento.
Ella se arregló lo mejor que pudo, sin exagerar, se sentía un poco nerviosa, a la expectativa, no era una mujer que anduviera en busca de pareja; las personas que habían llegado a su vida se habían acercado como amigos, y con el transcurrir del tiempo, nació una atracción especial, era muy independiente y amaba la libertad; él sin lugar a dudas era una persona que le agradaba mucho, pero… vivía en otro país y tendrían una relación no tan convencional, pero lo que sí sentía, era que él era diferente a muchos hombres que había conocido y que valía la pena.
Sonó el citófono, el vigilante le informó, que había llegado, ella bajó, se saludaron y decidieron ir a un restaurante que ella conocía, que estaba bastante cerca.
Era un lugar acogedor, con un buen ambiente, y música muy agradable, ella pidió un aperitivo, él nada de licor, prefirió un jugo, mientras revisaban el menú; luego toda la atención de él fue solo para ella, cosa que le agradó mucho.
Ella sonrió y se disculpó, por no haber tenido en cuenta, que seguramente él tendría una dieta especial, rio y le contesto que no se preocupara, que estaba acostumbrado a acomodarse a todo, y que seguramente en la carta, encontraría algo, que le gustara.
Él pidió un carpaccio de pescado con una ensalada fresca, y ella unos raviolis, rellenos de colas de langostino, con Bacon y queso parmesano, bañados en salsa blanca; la comida era exquisita, por esto ella había escogido este sitio.
Hablaron, de sus familias, él le contó, que el amor por el Yoga le surgió desde pequeño, porque su madre lo practicaba, y él la acompañaba, así que ella había sido su gran maestra, su mamá vivía con su padre, él vivía independiente, en un pequeño apartamento, no muy lejos de ellos; había estudiado una carrera para complacer a su padre, pero su pasión, eran sus talleres, ayudar a muchas personas a encontrar una luz, que iluminara sus caminos, y los ayudara a crecer espiritualmente; ella a su vez, le contó, que creció con su madre y un hermano, pues su padre murió cuando ella era aún pequeña, su hermano hizo las veces de papá, era médico y estaba casado con una pediatra, su madre vivía sola, también, hablaron de su intempestivo viaje, de sus trabajos, etc. A medida que pasaba el tiempo, los dos se sentían más cómodos.
Sonó una canción de la banda británica whitesnake “Is this Love” (Esto es amor), decía:
“Te necesito a mi lado para que me digas que está bien,
porque creo que no pueda soportar más…
¿Es esto amor, lo que estoy sintiendo?
¿Es este el amor que estuve buscando?
¿Es esto amor? ¿O estoy soñando?
Esto debe ser amor, porque tiene control sobre mí,
Un control sobre mí."
Él tomó su mano y mirándola a los ojos le habló sobre sus sentimientos, aclarándole que no quería forzar nada, que solo deseaba, conocerla un poco más, si estaba de acuerdo; podían ir poco a poco, siendo conscientes de que sus vidas eran diferentes y que ahora estaban viviendo bastante lejos el uno del otro.
Ella lo escuchaba en silencio, muy atenta; lo que él le dijo la hizo sentir más tranquila, sin duda alguna valdría la pena conocer a un hombre tan interesante, más a fondo; estuvo de acuerdo en que se conocieran más, él no podría estar por muchos días, porque su trabajo lo esperaba, le propuso, compartir el tiempo que pudieran, mientras llegaba el momento de su partida.
Salieron del restaurante, hacía un poco de frío; llegaron a su apartamento, él la miró dulcemente, y le manifestó lo feliz que estaba de haberla encontrado de nuevo, ella le dijo que también estaba muy contenta de volverlo a ver, le explicó que estaría muy ocupado al siguiente día, pero que trataría de contactarse con ella en algún momento, se despidieron, con un beso en la mejilla; con ella, era mejor ir despacio, y él no quería perder la maravillosa magia, que había nacido entre los dos.
Se fue feliz, ella quedó envuelta en un ensueño maravilloso.