Camino por las calles abrazada a mí misma, con los pensamientos perdidos en lo que mi madre dijo, las cuales tienen mucha verdad. Y es que en realidad no conozco a Easton, llevo varios meses a su lado, y lo poco que se dé su vida, es porque yo mismo lo descubrí, y por la presión que le he metido para que suelte eso que lo detiene a presentarme ante la sociedad. Y si soy sincera, no sé si sea verdad, o simplemente una excusa para mantenerme oculta, y así seguir soltero. Me siento en una banca vacía, continuando con el conflicto en mi cabeza. Remembro la frialdad con la que Easton recibió la noticia de la pérdida de nuestro bebé, como lo superó tan rápido cuando yo aun siento ese vacío. Son tantas cosas que, por un momento creo darle la razón a mi madre, pero luego recuerdo la devoción co

