POV DE EASTON. Es difícil lograr que crea todo lo que digo, no quiere creer que el hijo que crece en su vientre es suyo y mío, sigue convencida de que es de su madre. No sé de dónde me sale tanta paciencia para soportar los golpes y berrinches de ella. Si me hubiera golpeado en otro momento o circunstancias, le habría dado su castigo. Aunque puedo castigarla con el látigo de la felicidad, por haber golpeado mis gemelas. —Si, hago un abono mensual para cualquier necesidad que tengas. Incluso fui tu representante ¿Por qué crees que en todos los años de colegio nunca necesitaste decirle a tu padre que asistiera a las reuniones? —¿Mi representante? —Ladea la cabeza, no creyendo lo que le estoy diciendo. Arremete con palabras que cree me lastiman, pero ella no sabe que en este corazón hay

