CAPÍTULO TRECE Un par de libros y un tablero de arte cayeron al suelo. Kate se inclinó para recogerlos, disculpándose al mismo tiempo. —Lo siento mucho, no te he visto. —No, he sido yo —dijo la niña, con el rostro enrojecido—. No estaba viendo a dónde iba, supongo. Kate recogió los libros y notó las portadas. Historia del arte y dibujo del cuerpo humano de Milton. No había oído hablar del segundo, pero el primero era el mismo libro que usó cuando estaba en el instituto. Le entregó los libros a la chica, que los metió en su mochila morada. Volteó los tableros de arte para pasárselos a la chica. El de arriba era un dibujo de un caballo rampante, sin jinete. Deslizó ese a un lado para ver el que estaba debajo, que era una pintura acrílica de un tulipán, de cerca y en detalle. Ambos eran

