Como resorte me levanté y comencé a buscar entre las pocas prendas que tenía en mi bolsa esperando haber traído algo decente. Solté un bufido al estirar las pocas opciones que había, la mayoría eran prendas holgadas o gastadas. Natalia tenía razón me urgía comprar algunos básicos o por lo menos aprender a combinarlos. Los jeans y la blusa negra de cuello halter que no supe cuando empaqué no podían fallar, con el único par de tenis que traía que no fueran de tacón: converse. Había escuchado que los accesorios a veces eran lo más importante y tal vez si usaba otra vez los aretes de anoche y el collar con mi inicial se miraría mejor, más elegante. Me vestí en un dos por tres y me metí al baño para maquillarme un poco, no era experta en la materia pero por lo menos sabía esconder mis ojera

