NADIR
Después de mi separación con Mila, la cosa se puso tensa, ella insistía en que nos diéramos otra oportunidad, pero sus celos tóxicos me habían llevado al limite.
-Tomate tu tiempo para mudarte del departamento, me iré un tiempo a cuidar a la hija de un amigo que se ira de viaje-
-Claro te iras a revolcar con esa mocosa-
-Mila es una niña, por dios, por esto es que decidí terminar, tienes celos hasta de una niña y la hija de mi mejor amigo-
Tome mis cosas, su cara se puso pálida, no creyó que fuera en serio, pero necesitaba alejarme.
Me subí al coche, decidí manejar hasta Pensilvania, me vendría bien ese tiempo para pensar en todo esto que a pasado.
En cuanto salí a carretera, pise el acelerador, en poco tiempo ya estaba a mitad de camino, me detuve a cargar gasolina y el teléfono sonó era Mateo
-Nadir ¿Ya vienes en camino?-
-Si estoy a mitad de camino, me detuve a cargar gasolina-
-Genial estés cerca ¿Podrías pasar por una botella de vino?-
-Claro sin problema-
-Gracias-
Colgó, pague la gasolina y sigue mi camino.
Llegue a Pensilvania, ya era casi la hora de llegar a casa de Mateo, mire hacia la derecha y estoy casi seguro que la chica que vi entrar abrazada de un puberto era Isis, ya no era la niña que yo recordaba, me estacione frente a la cafetería, quería asegurarme de que era ella, se separo de ese chico y la pude ver mejor, y en efecto ya no era una niña era puras curvas, piernas largas, cintura pequeña, buen tamaño de pecho, seguro cabrían en mi mano.
Fruncí el ceño al notar hacia donde iban mis pensamientos, volví a mirar hacia la cafetería, se alejo para comprar algo y acto reflejo me baje del coche y entre a cafetería
-¿Con tapioca?
-Que bien me conoce-
La señora se dio la vuelta para preparar la bebida con bolas que pidió
-No se como puedes beber eso-
Pude ver el respingo que dio, se giro y me sonrió ampliamente, se convierto en una chica muy atractiva
-Saben ricas, deberías darle una oportunidad-
-Aquí tienes querida-
-Gracias-
Estaba buscando en su bolso el dinero
-Un espresso y la bebida de la señorita-
Le tendí mi tarjeta y la señora se nos quedo viendo asintió, cobro, me dio la tarjera y fue a preparar mi bebida, le dedico una sonrisa a Isis ella sonríe y sin dejar de verme, se metió el popote en la boca y succiono, pude ver como su bebida subía junto con una bolita de esas y si claro que esa acción tuvo una reacción en mi entre pierna
-Prueba-
Me sonrió y me tendió su bebida, sino mal recuerdo no me gusta probar bebidas ajenas, pero quería probar el sabor de esos labios, la tome le regrese la sonrisa y me llevo el popote a la boca sin dejar de verla , el popote sabia a brillo labias de fresa, la bolita subió y si no sabia mal o tal vez me sabia bien porque venia de su bebida.
Tome mi café, me acerque a ella y le susurre
-Nos vemos en tu casa-
La mirada que me dedico fue una delicia, me di la vuelta y salí, me dirigí al coche y busque una vinatería, había una cerca, compre dos botellas de vino, al salir comenzaba a llover, puse la dirección de la casa de Mateo y de regreso tenia que pasar de nuevo por la cafetería, vi salir enojada a Isis y el puberto venia atrás de ella, me detuve de golpe
-Sube-
Sin dudarlo y no tendría porque, se subió a mi coche, al salir el chico subí el vidrio, pero asegure de que viera que se iba conmigo
-Creí que venias con ese chico-
-Así es venia-
-¿Terminaron?-
Asintió, oh el amor adolescente
-Tranquila conocerás mejores chicos que el-
Volvió a sentir, el coche comenzaba a oler a su perfume dulce, me inundaba las fosas nasales ¿Qué olería si su perfume se mezclara con mi aroma? volví a fruncir el ceño por el curso que tomaban de nuevo mis pensamientos
-Pon música si quieres-
Toque el panel del coche y se acerco a ver, cuanto amo mi deportivo, se tuvo que acercar para ver, su brazo y parte de su pecho rozaban con mi brazo, lo puso en aleatorio
-No te preocupes Isis cuando entres a la universidad tendrás a todos a tus pies, si yo fuera más joven sería uno de ellos te lo aseguro-
Llegamos a su casa y me estacione, baje y me acerque a abrirle la puerta, le tendí la mano cerré y después la tome de la cintura, con solo mi mano podía tomarla bien.
-Llegamos-
Le sonreí y ella me sonrió, Mateo y Bruno salieron y nos recibieron, Bruno se acerco a Isis y la abrazo
-Entremos la comida esta lista-
Soltó mateo, hice un ademan con la mano para que ellos entraran primero y volví a tomar de la cintura a Isis y para mi sorpresa y gusto lo acepto, entramos y cerré la puerta detrás de mi
-Dame tu chaqueta la colgare-
Pero no espero a que yo me la quitara, metió las manos en mi chaquete, con sus pequeñas y delgadas manos rosa mis pectorales, mis hombros, se puso de puntitas para quitarme la chamarra, yo solo podía gozar de esos pequeños roces de esta niña traviesa, no dejo de verme ni un segundo cuando lo hizo
-Me gustan tus tatuajes-
Colgó mi chaqueta, se quito su suéter y lo colgó también
-Gracias por dejar que me quede, tu invitación me quedo como anillo al dedo-
Sonreí y mire de reojo a Isis no sabia que me quedaría, su reacción fue una joya, retire la silla de Isis para que tomara siente, cuando se sentó, roce su cuello, me senté y le volví a sonreír.
Si quieres jugar te voy a enseñar como jugar querida.
La comida estuvo bien, me sorprendió ver que Mateo le permitió beber vino.
-Is ¿Ya tienes todo listo para irte a Nueva York?-
Bruno nos serbia otra copa menos a Isis
-Si, ya solo me falta encontrar un lugar donde quedarme, el campus esta lleno-
-Si les parece ella se puede quedar en mi departamento-
Ella giro con la sorpresa marcada en su hermoso rostro
-No queremos abusar de tu amabilidad-
Soltó Mateo
-Vamos no seria abusar, tu estas haciendo lo mismo por mi, con gusto ella se puede quedar, yo casi no estoy en ese departamento por mi trabajo, seria prácticamente para ella, por favor considérenlo-
Ambos asintieron y pude ver como el rubor recorría el hermoso rostro de Isis
Terminamos de comer Bruno y Mateo recogían la mesa
-Isis muéstrale su cuarto, seguro estas muerto por el viaje-
-Algo, pero si me gustaría descansar un poco-
-Ven te mostrare tu cuarto-
-Después de ti-
Si quiero ver ese cuerpo menearse con tu caminar, subimos las escaleras y contonea de mas sus caderas, lo hace a propósito
-Tu cuarto es este-
Me asomo, solo lo usare para dormir, me parece bien
-¿Y tu cuarto?-
Le dedico una sonrisa y ella me dedica una sonrisa juguetona
-¿Por que planeas visitarme?-
-No me gustaría entrar desnudo al cuarto equivocado-
Sus ojos color miel se oscurecieron
-Si, eso seria un escandalo, mi cuarto es el del fondo-
Le dedique una sonrisa y me metí al que será mi cuarto por una temporada, pude escuchar como ella se iba al suyo, saque mis cosas, necesito la clave de wifi para poder trabajar, salgo del cuarto y por acto reflejo volteo hacia el cuarto de Isis, ella esta ahí de espaldas, se esta poniendo la pijama, tiene un diminuto short y se quita la blusita que traía en la comida, pude ver su espalda desnuda y la sombra de su pecho, se puso la parte de arriba de la pijama, se giro y me vio ahí parado viéndola, me sonríe ampliamente
-Buenas noches-
Cerro la puerta y ese pequeño vistazo de su espalda, hizo que quisiera tumbar su puerta y hacerla mía.