50. Como le comes la boca. —Nuestro hermanito va internarte si te ve drogada —al ver sus ojos dilatados por el polvo blanco. Y a tí te castigará —me dice y luego mira a Anabela—. Veo que mi hermanita está siendo una muy pero muy mala influencia incluso para ti, Anabela… Minna sonríe. —Lo sé. ¿Quieres un poco? —le dice restándole importancia —. Lo que pasa es que es que a nuestro hermano mayor le falta sexo del bueno. Nunca ha estado tan irritable como ahora. —Son muchas responsabilidades sobre su espalda… oye… ¿quieres que te haga compañía en el centro de desintoxicación? —Me vendría bien… sabes que nos divertiríamos. —¿Recuerdas la última fiesta que dimos? —Como olvidarlo… Papá quería devolvernos a la matriz de mamá, cuando nos encontró en pelotas… —No es normal encontrar a sus h

