23. Tenemos asuntos por resolver. Raúl y yo salimos al fin de la facultad. —Oye, estás muy tensa —me dice Raúl— ¿No quieres que vayamos a beber unas cerveza? —¿No iras con tu novia? Raúl niega con la cabeza, Noto que está bajoneado por ese asunto. —Dany sigue molesta conmigo —resopla, y antes de emitir otro comentario se distrae con algo. Yo rápidamente me fijo. Es un carro conocido, y se detiene a unos pasos de donde estamos. Bajan la ventanilla blindada y oscura revelando al conductor. —Ay, carajo… Es Drake Loundland y me llama con el dedo índice. Se ve tan distinguido y elegante que llama la atención de todos los que pasan cerca. —Vámonos —me dice Raúl, al ver Drake me llama, pero yo no puedo moverme. No puedo dar un solo paso y me quedo contemplando a Drake dentro de su carro e

