19. Drake Loundland. Y yo voy de la mano del psicópata. No quiero que Duke me vea y menos con él. Genial, bien hecho Bell, soy una tonta. Al pasar, los chicos lo saludan, alguien le pasa una lata de cerveza. —Drake, amigo mío –le dice. —Drake, campeón –otro le da hace un gesto de admiración. —Drake, qué buena fiesta, ¡se lucen! —Aún no llega el plato principal de la fiesta. ¿Viste a Minna? —Está al fondo —le señala el lugar—. Con Duke. —Perfecto —responde Drake, y yo, a lado de él, apenas y voy entendiendo lo que está pasando. Todo pasa tan rápido que no me da tiempo a procesar nada de lo que está ocurriendo, temo perderme algo y quedar mal parada. —Un momento… —le digo con la voz temblorosa— ¿Quién eres en realidad? —Ya me conoces. Drake, ¿quién más? —Pero, pero… —sé que debe h

