Lucia Este fuego, fuego, con tus labios me quemo, quemo, hasta las sábanas las prendemos, mira lo bien que nos entendemos cuando lo hacemos. Quiero, quiero que de la cama pasemo´ al cielo, y no te vayas porque me muero, mira lo bien que nos entendemos cuando la hacemos. Fuego, Juanes Buenos Aires, enero 2008 La confesión de Fabio me había dejado sin palabras. No podía entender como una mujer podía ser tan hija de puta como para engañar a un hombre con la paternidad de un hijo. Con razon Fabio no queria saber nada con tener novia, ni compromisos medianamente serios, yo tampoco confiaria en nadie si me pasara algo así. Aunque en ese momento no comprendí la dimensión de su herida, pensé que con aceptar sus condiciones podía llegar a él. Era joven y estupida, pensaba que solo co

