Nos sentamos nuevamente esperando la elección de las personas. Creo que Romina o Karla pueden ser las más adecuadas entre las cinco. —Poco a poco estás llamando la atención de todos. Eso es lo que siempre has querido ¿verdad? —inquiere Jasper. —Jasperín, deja de creer que la vida de ustedes es un anhelo para mí. Soy feliz sí, si eres inteligente para entender a las personas sabrás que no miento. Aún con mi modesta vida, mis padres humildes y mi cero pertenencia a la élite, yo soy feliz así. —¿Jasperín? —inquiere. —Jasperín —confirmo—. O prefieres falso pelirrojo o florecita. Es tanto el amor que tengo en mi pecho para ti que te pongo un mote —comento con tanta ironía como me es posible. —Aunque lo intentes negar estás loca por mí, lo sé —dice Jasperín. Me río sin contención algun

