Alaya trataba de ponerse en la mejor posición para estar agusto, su cadera le dolía horrores e iba subiendo de intensidad. Kael a su lado solo trataba de ser útil. Miró hacia la cocina de donde venían todos. _ Kael, ¿puedes venir?_ Shawn lo llamó. Él gruñó en respuesta. Vamos hombre, solo queremos que nos ayuden a bajar el colchón para que Alaya se recueste. _ Mejor nos vamos a casa. _ ¡No!_ exclamó Alana_ no sería bueno que hicieras eso, tiene que tranquilizarse y en el auto solo la sarandearás. Anda, ve a traer el colchón, me quedaré con ella. Kael frunció el ceño_ solo bajaré el colchón, ¿si? no tardo. Alaya asintió con una mueca de dolor. Kael se levantó del sillón y gruñó todo el camino escalera arriba. _ Ahora_ Shawn y Risban lo siguieron y al entrar a la habitación lo noq

