- ¡Buscaré la manera de sacarte de ahí! Mi fuerte grito hizo eco en todo el pozo, y él asintió rápidamente con sumisión, gimiendo palabras que no podía entender por la cinta adhesiva que Cody le había puesto en la boca. Y aunque, era extraño ver a mi matón de una manera tan vulnerable, y verlo así... tan destruido. No podía evitar sentirme mal por él, y que todo era mi culpa. Yo no podía ser cruel con nadie, y quizás... por eso eran tan débil. Él dentro de esas oscuras aguas sacudió su sucio y mojado cabello rubio para apartarse los pelos de la cara, y como sí fuese un buen niño asintió sumisamente a que yo lo sacara de ahí, aunque todavía se podía notar en sus ojos que estaba agitado y asustado. Entonces, yo tragué saliva y me dispuse a buscar la manera de sacar a su esbelto y pesado

