Cody. «Esto no es real. De ninguna manera. Él no está parado frente a mí», pensé cuando nuestras miradas se encontraron entre la multitud. Después de cinco largos meses. Él me había encontrado enseguida en las gradas cuando se detuvo con elegancia frente a todo el instituto, al lado de la directora. De pronto me estuvo costando respirar, y comencé a ver puntos negros alrededor de mi visión. Sentía que estaba a punto de desmayarme, y que todo a mi alrededor se había vuelto espeluznante. Tuve que pestañear varias veces para poder creer lo que veían mis ojos, sintiendo como mi cuerpo se volvía rígido al ver de nuevo a Kai Parker. «Hola, pequeño Gilbert», esas palabras inarticuladas se quedaron en mi cabeza cuando pude ver desde la distancia como Kai movía lentamente sus labios, sin apartar

