En la sede del club Veritas Nuda estaban reunidas Rachel, Valeria y la nueva integrante, Oriana. Sasha se había excusado diciendo que no se sentía bien. Las chicas no insistieron, sabían que ella debía ser la más afectada por todo lo que estaba ocurriendo. ―Entonces ¿cómo hacemos para entrar a esa página web? ―Preguntó Rachel―. ¿Cómo dijiste que se llama? ―Uvisex ―respondió Oriana―. No sé cómo decirles esto sin que suene mal, pero… a ver… la situación económica de ustedes es considerablemente mejor que la mía… ―Sí, por eso quedate tranquila, Oriana. Los gastos van por cuenta nuestra ―dijo Valeria―. El problema es que esta web está pidiendo mil quinientos dólares solo para entrar. No puedo usar tanto dinero de una sola vez sin que mi mamá sospeche algo. ―Ni yo. Mi hermana me mata si se

