Oriana tocó el timbre de la casa de Mariela cuando por fin reunió coraje para hacerlo. Estaba tan nerviosa que en varias oportunidades, durante el trayecto, estuvo a punto de cancelar sus clases particulares. Si aceptó seguir adelante con todo esto fue por un mensaje que recibió de Rachel en el momento apropiado. Le estaban encomendando una nueva misión: averiguar el nombre de la página web a la que se subía todo el material porno. Le explicaron que con esto, sumado a la lista de chicas becadas, podrían demostrar si había una correlación entre esos hechos Se sorprendió al no recibir respuesta, por lo general Mariela la atendía apenas un par de segundos después del primer timbrazo. Volvió a llamar y tuvo que hacerlo una vez más hasta que la puerta se abrió. ―Hola, Ori, pasá ―dijo la voz d

