Podía ver los edificios y las personas se veían como hormigas. Ya estábamos en Nueva York solo faltaba aterrizar, en todo el viaje la marca que me hizo Damon en el cuello no dejo de dolerme y arder, pero tuve que soportarlo, no quedaba de otra y obviamente no faltaron las lagrimas, me sentía una cobarde porque de una forma u otra estaba huyendo. Me coloque el cinturón porque ya estábamos a punto de aterrizar. -Dana, despierta-la moví y ella se levanto exaltada-ponte el cinturón ya vamos a aterrizar-ella se lo puso y empezamos a descender. Después de eso empezamos a bajar del avión. No traíamos equipaje así que salimos directo, salimos de el aeropuerto y fuimos hasta donde se tomaban los taxis. -Quieres que vayamos a comer antes?-negué. -Primero vayamos a tu casa y luego vamos a com

