LXXXIII La señora hermosa se ponía la ropa, un poco triste de que ese hombre que debía estar a su lado, no apareciera por ningún lado. No estaba sola, en efecto, pero la calidez de su nueva familia no era igual a la que Julian le ofrecía. Tenía que verlo, contarle que una nueva vida se alojaba en su cuerpo y era solo de los dos. Ahora podrían estar juntos criando a ese bebé que así como le contaron de Julieta, fue concebido del más puro amor. Seguía mirando con insistencia su móvil pero no había señales de él, ni de Carl. Nadie le decía aún que ellos se habían ido juntos hacía horas y no aparecían. Jasper empezaba a alterarse mucho, el auto de Simmons no estaba, pero el de su hijo sí. Miki le dio un primer reporte de Julian con una muy corta llamada que le hizo, diciéndole que iba a toma

