Abigail Sus labios empezaron a recorrer mi cuerpo, y me pierdo en esas sensaciones que me hacen estremecer... sus labios succionan apasionadamente mis pechos con fervor haciendo que lanzará un gemido involuntario. Y me siento tan feliz de que ésto esté sucediendo, poco a poco empezó a bajar y siento sus manos en mi intimidad generando suaves masajes y estoy a punto de enloquecer. Luego comienza a besar mi entrepiernas y lanzó gemidos involuntarios y todo mi cuerpo empieza a moverse por sus caricias. Él se posa sobre mi, luego se acerca a mi oído. -¿Estás segura de ésto esposa mía? me preguntó de ese modo y no pude decir que no, aunque tengo miedo que me duela. Tense todo mí músculos, luego él me beso y me dijo que me tranquilizara que tendrá mucho cuidado. -¡Ufff!... ¡auuch! me queje

