Relata autor: »»Pasada la media noche, Kelly Matthew se levantó de un salto, llevo su mano al pecho mientras la puerta se iba abriendo lentamente. La figura de aquel hombre la dejó inmóvil, gruesas lágrimas cayeron de sus ojos y con la voz quebrada pidió —Ya no más ¡por favor! —Cállate— se escuchó la gruesa voz del hombre vestido de doctor —Pensaste que ibas a escapar de mi—, soltando una sonrisa siniestra vociferó —Jamás podrás deshacerte de mi… recuerda que Emilia está creciendo y la tengo muy cerca, así qué, más te vale que no digas nada porque de lo contrario tu hija pagará las consecuencias… Mí querida Kelly —, Benjamín acarició el rostro de Kelly y está última sollozó en silencio, gruesas lágrimas caían de sus ojos al sentir las manos de aquel reconocido cantante rodar por sus pier

