Al poco tiempo, todos practicaban sexo oral de alguna manera, ya fuera dando o recibiendo. Chad y yo intercambiamos roles varias veces. Él era bueno y yo disfrutaba mucho. Envidiaba un poco a Candy, ya que siempre lo tenía como pareja. Me preguntaba qué tan serios eran. Grace y Mike parecían renovar su amistad de una forma muy s****l. Oí a Mike fingiendo ser un desconocido que Grace había conocido, y ella perpetuó el juego de roles, explicando que nunca había hecho algo así. Eran adorables. Chad y yo empezamos a follar. También me gustaba besarlo, sobre todo con la cara cubierta con la grasa de mi coño. Cerca de allí, Owen y Candy habían empezado a aparearse en la postura del misionero. Ella tenía las piernas en alto y sus brazos lo sostenían, acariciándole la cara con ternura. Recordé

