La insinuación de Michael para “festejar” el cierre del trato, hizo que sus partes íntimas comenzaran a palpitar. — Michael… quedamos en que no debía volver a pasar — dijo ella con voz temblorosa. — Bárbara, sé que lo deseas tanto como yo — dijo él desabotonando el pantalón blanco de ella. — Si, Michael, lo deseo, pero no quiero que esto interfiera con el trabajo — replicó mientras él se agachaba para terminar de quitar su pantalón y ella se sujetaba de sus hombros desnudos. Él, colocó una rodilla en el piso, desabrochó las hebillas de las sandalias, primero una y luego la otra, lentamente y sin prisa sacó una pierna del pantalón y luego la otra, mientras depositaba suaves besos en las largas y torneadas piernas, poco a poco fue subiendo, hasta quedar frente a su monte de venu

