Bárbara abrió los ojos y se levantó de un salto al escuchar a su pequeño, nunca imaginó que se fuera a despertar antes que ella y menos que la viera acurrucada en los brazos de Michael, ella lo que menos quería era causarle confusiones, y mucho menos ser de las mujeres que involucran a sus hijos en relaciones sin futuro. — Hola mi amor, ¿Cómo te sientes? — le dijo, dándole un beso y tocando su frente para ver que no tuviera fiebre. — ¿Quién es este señor? ¿Dónde está mi papa? — Tu papá está en su casa, él vive con Francesca ¿Recuerdas? — Es que mi papá, me dijo que él quiere vivir con nosotros. ¡Dile que si mamá! ¡Por favor dile que venga a vivir aquí! Bárbara no entendía esta actitud de Ian, hacía apenas unos días le había dicho que porqué ella no tenía novio, así como su

