Danielle no entendía que estaba pasando, Michael se levantó y sacó unos jeans del armario, y se vistió rápidamente. — ¿Qué pasa cariño? — preguntó — ¿A caso me vas a dejar con las ganas? — Lo siento Danielle, será mejor que nos vayamos, acabo de recordar algo muy importante y me tengo que ir. — ¿Es en serio? — preguntó la rubia, claramente molesta — ¿Sabes cuantos hombres darían lo que fuera por estar en tu lugar en este momento? — Lo sé nena, y créeme, que lo lamento y si quieres, en otra ocasión te lo voy a recompensar, pero hoy no pasará, de verdad, tengo que irme, por favor cierra cuando salgas - dijo. — ¿Ni si quiera me vas a llevar a casa? — bufó Danielle furiosa, pero Michael ya no la escuchó, salió a toda prisa. En el estacionamiento del edificio tenía guardado

