Bárbara volteo a mirarlo molesta, hubiera preferido que nadie se enterara de su debilidad por Michael, y le llamaba debilidad, porque no se le podía llamar relación, ya que ellos en ningún momento habían definido o “bautizado” su relación. — ¿Algún problema? Hasta donde sé, soy soltera y no tengo por qué darle explicaciones a nadie, y mucho menos a ti, que hasta donde recuerdo, terminaste tu relación conmigo hace casi cuatro años, ¡Ah! Y si fuera poco, ¡Estás casado! — contestó Bárbara ante el cuestionamiento. — No, Barbie, no te confundas, no te estoy reclamando, efectivamente tu puedes hacer con tu vida lo que quieras, pero, eres la madre de mi hijo, y me importas, ¿Si sabes quién es Michael Grand? Es un mujeriego empedernido, él no toma en serio a ninguna mujer, hoy está contigo

