Danielle, entró en aquél bar muy cerca de Coral Gables, había estado aguantando las ganas de beber, hacía seis meses que se encontraba sobria, desde que sus padres fueron a buscarla a Europa y la habían internado en una clínica para adictos. desde que había llegado a Florida, había logrado mantener la calma aun teniendo una cerveza enfrente, el día que había salido con Michael y sus amigos, ellos no notaron que jamás tocó la cerveza que pidió. Sus manos temblaban y su frente sudaba frio, su razón le decía que estaba a punto de cometer la peor estupidez de su vida, que una recaída podía costarle incluso la vida, pero necesitaba un trago, sólo uno y saldría rápido de allí. No sabía en qué momento había perdido el control, al principio de su carrera de modelo en Europa, sólo bebía para m

