As querido, despertar, as querido que tu vida, la vives a diario sea una pesadilla.
yo e querido despertar siempre.
abrí poco a poco mis ojos, desperté, en la cama de diego, el techo ahora que lo veía, era color vino.
trate de pararme, ponerme de pie, pero solo pude sentarme, pero empecé a llorar, me puse en posición fetal, ya estaba arto de esta pesadilla, quería despertar.
me volví a dormir.
---baja a cenar.
escuche, la voz de diego, trate de moverme, pero dolía mas.
---baja a cenar ( el me movió, me queje un poco ) me dijeron que no comiste nada en todo el día.
con mucha fuerza, me puse de pie, no necesitaba ver mi cuerpo para saber que estaba peor, de lo que me sentía.
me puse a seguir a diego con la vista abajo, no quería caminar, pero no quería otra golpiza, si me negaba.
pude ver mis pies, no traía zapatos, iba descalzo, solo con una bata que tapaba un poco de mi cuerpo, no traía ropa abajo, ni se quien me cambio, aparte no tenia ropa ya que no había sacado nada de la casa de mis padres.
mis padres.
diego no me dio tiempo de sacar algo de ahí, llegamos al comedor, donde diego me señalo una silla, me senté ahí sin ganas de comer, solo quería desaparecer, una sirvienta, entro y sirvió comida.
---gracias.
dije, cuando alce la vista, ella no dijo nada, solo sonrió, al ver mejor a los presentes, vi ala mujer omega abrazando al señor alfa mayor, con amor, como si la golpiza que le dio hace unos días no fuera nada.
cerré mis ojos, empezando a llorar, limpie mis lagrimas.
diego dio un golpe en la mesa.
---te daré un motivo para llorar.
grito, me asuste, me pare rápido, no vi la cara que pusieron los que estaba ahí, corrí.
corrí dirección al cuarto aquel, debido a que no conocía la casa y estaba seguro que si salía, mis padres sufrirían.
subí las escaleras, quería esconderme bajo la cama, para que nadie me lastimara.
pero en las pesadillas salen tus miedos, los mas nuevos.
diego me alcanzo en las escalera, creí que yo era veloz, pero el lo era mas, me tomo del cabello, me hizo caer y pegarme con los escalones, me sujeto con mas fuerza el pelo, empezando a arrastrarme ala habitación.
yo gritaba, no, mientras pateaba, tratando de sostenerme de algo, para no entrar ahí con el.
parecía que estaba asiendo un berrinche como niño chiquito.
pero no era eso, me dolía el cuerpo y mas la cabeza, ya que a cada momento diego tiraba mas fuerte, para hacerme entrar al cuarto.
pero solo por unos momentos pospuse lo inevitable.
entramos al cuarto, yo estaba siendo arrastrado.
al estar en el cuarto el me aventó hacia la pared, el cerro la puerta, se acerco a mi, subiéndose a mis piernas, empezó a darme puñetazos.
---ayuda.
grite con fuerza, por ese grito me ardió mi garganta.
vi su sonrisa en su cara, el siguió, me pegaba donde quería, yo puse mis manos, trataba de protegerme.
pero me desmaye, de nuevo todo n***o, empezaba a creer, que eso era mejor, estar inconsciente, que vivir mi pesadilla.
esta pesadilla, que nunca llegue a imaginar.
desperté, con el dolor que ya se me estaba siendo conocido, estaba desnudo, la bata que traía estaba en el piso.
me senté, pero algo me llamo la atención, me quite la sabana que me cubría, entre mis piernas había semen, toque eso para asegurarme.
ese hijo de puta me tomo, tomo mi cuerpo, mientras yo estaba desmañado, pero que espera, si es un maldito monstro.
me pare rápido, ignorando el dolor, entre al baño, abriendo la regadera, deje que todo mi cuerpo se limpiara, quería que eso se quitara.
el agua fría no limpiaba, aun me sentía sucio.
estuve bajo el agua por una hora o mas, por que mi cuerpo empezaba a entumirse.
salí, me seque con una toalla, tallando con fuerza, aun sentía ese asqueroso liquido.
cuando mi cuerpo estaba muy rojo, deje de limpiarlo.
me puse esa bata de nuevo, que tenia sangre, fui hacia la cama y me acosté.
en posición fetal.
mi cabeza era un lio, no sabia que pasaría, era mucha información la que tenia que procesar, mis padre no eran mis padre, el imbécil que tengo por alfa, me tomo cuando estoy desmayado.
quería gritar, decirle al mundo la vida que llevo.
pero no lo hice, quería despertar de esta pesadilla.
volver a hace una semana y no ir a ese bar o gastar los pocos pesos que me quedaban, tomar un taxi y solo dejar que mi papa me pegara e insultara.
eso era mejor.
eso era vida.
esto no, esta pesadilla, era cruel, pero era mi realidad.