Narrador omnisciente Alice había partido hace ya un día a Francia, Lili por petición de Ezra se quedaría con él todo el tiempo en que la chica estuviese fuera, eran las seis de la mañana y la luz atravesaba las cortinas blancas molestando a Ilaria quien no tardó mucho en despertarse, al sentir el brazo de Ezra abrazándole y sin abrir los ojos se acercó más a él quien también despertó pero a causa del movimiento de la chica —Hay que levantarnos—Advirtió Lili —No debemos hacerlo—Respondió Ezra aún somnoliento —Hoy es mi primer día en el restaurante, no puedo llegar tarde —Por favor no te levantes, se siente tan bien poder amanecer contigo aquí—Le dice mientras le da un beso en el cabello —Mi jefe se puede molestar—Bromea siguiéndole el juego Ezra pega el cuerpo de Lili aún más con el

