Transcurrió menos de una semana desde el ataque en las instalaciones de Roman. El edificio quedó hecho polvo. Se derrumbó casi por completo, con una totalidad de más de cien muertos. Fue un golpe que Roman dijo en televisión que se trataba del ataque de la mafia. Después de esa entrevista, lo que para muchos eran los salvadores, fueron estigmatizados como la rebelión en contra de los buenos empresarios. Roman tenía una reputación casi intachable, y cada ataque que Veronika dio, fue una piedra más para el castillo de mentiras que él creó para la prensa, sin embargo, jamás dijo que ella era la líder de los ataques. Esa información solo podría tenerla Roman. Veronika vio las noticias y apretó la mandíbula. Roman se aprovechaba para dar a conocer los nuevos planes de sus empresas. Roman dijo

