A las dos semanas, las vacaciones oficialmente terminaron y las hermanas se separaron una vez más. Veronika le dijo que la visitaría tan pronto pudiese, y que le informara si estaba presentando problemas con el embarazo. Kira le dijo que no se preocupara tanto por ella, y que se enfocara en su negocio, que ella estaría bien. Veronika la dejó ir con la advertencia de que la informara cuando llegara a casa y tan pronto como el bebé tuviese indicios de nacer. Kira le dio un fuerte abrazo y deseó que se volvieran a ver pronto, pero no sucedió hasta meses después cuando recibió esa llamada de que el bebé estaba por nacer. Veronika lo dejó todo para estar con su hermana y en el nacimiento del primer varón de la cuarta generación de los Leva. El bebé era hermoso, un digno Leva con sus ojos azule

