Nick y Boris se abrazaron por casi una hora más, el castaño fue el primero en decidir que debían separarse, sino llegarían ambos tarde a sus compromisos y actividades del día. Pero una cosa era decidirlo y otra muy diferente era hacerlo, Nick lo sostenía con fuerza por la cintura, apretándolo contra su pecho, como queriendo que sus cuerpos se fundan en uno. No le disgustaba, le encantaba cuando Nick se ponía así; cariñoso, posesivo y tierno, pero en este punto estaba siento un poquito de más todo, lo que le llevaba a pensar que estaba cerca de su celo. Y eso era algo que le emocionaba aún más, pasar un celo con Nick era agotador, excitante, pero sin duda un escape temporal, de sus preocupaciones, de su trabajo, de su estrés, de su nuevo obstetra... Se levantó con cuidado y caminó hacia

